En muchos lugares ya no hay camas para internar chicos.Por ello insistieron en la importancia de aumentar la prevención para bajar su impacto, siendo lo básico reforzar la alerta en los hogares con bebitos.
Cabe recordar que la bronquiolitis es una infección respiratoria aguda. En la época fría y de manera casi exclusiva la causa el virus sincicial, que ataca a los niños pequeños y puede ser hasta mortal en los bebés prematuros.
Brotes epidémicos
Vale recordar que por tratarse de un serio problema de salud pública, desde el último trimestre de 2007 se empezó a vigilar la bronquiolitis.
El seguimiento estadístico (ver el primer gráfico adjunto) indica que anualmente Salta registra tres brotes epidémicos: en términos generales son dos durante otoño y el tercero entre comienzos de invierno y primeros días de julio.
En tanto que para lo que va de este otoño (ver el segundo gráfico) ya se presentaron dos brotes (uno a fines de marzo y el otro a mediados de mayo), que luego decayeron para empezar a subir de manera más pronunciada.
La estadística muestra que en ese hospital se llevan atendidos casi 1.500 casos en este otoño, y que la mayor incidencia, con 172 casos, se dio en la primera semana de este mes, y sigue en ascenso.
“Estamos viendo que nuestra tendencia es la habitual. O sea, esperamos para los próximos días que siga aumentando el número de casos”, dijeron Del Barco y Falco. “Estamos preparados para recibir un aumento de casos. Todos los años es igual”.
Los estudios de laboratorio de todas las muestras para lo que va de junio el 40% arrojan positivo para virus respiratorios. De éstos, en menores de 2 años, “el 92% son por sincicial. Es decir, y por lejos, es el germen que más está afectando a nuestros chicos”.
Entre el 8% restante se han detectado algunos pocos casos de adenovirus e influenza B (común o de invierno). Gripe A, por ahora, no hay.
Lavado de manos
La gran mayoría de las bronquiolitis son en menores de 1 año. Hay que tener en cuenta que mientras más pequeño es el bebé mayor es su gravedad. Recordaron que el virus sincicial está en las secreciones, es de contacto y se transmite fundamentalmente por las manos. Lo expulsan enfermos y portadores sanos (al toser, estornudar, hablar), pudiendo permanecer 24 horas en superficies lisas (mesa, manijas, respaldos de sillas, barandas, pasamanos, picaportes). En la ropa sobrevive 2 a 3 horas.
“Lo peor de lo peor es besar la boquita de un bebé. Por favor, ¡no lo hagamos nunca más!”, pidieron.
En todos los casos, al chiquito el virus le ingresa por las vías aéreas, se le instala en los bronquiolos (los conductos más finos del pulmón) y los inflama. Esto hace que se obstruyan, tapen o aplasten, le cuesta respirar, y con la inflamación el aire queda atrapado, sale con ruido (sibilancia).
La bronquiolitis comienza como catarro o resfrío, con poca tos y poca fiebre. A medida que avanza se nota que respira rápido, lo hace con esfuerzo, puede ponerse morado y silbarle el pechito.
A nivel nacional se adelantó la epidemia
“Observamos que, en términos generales, en la Argentina este año la bronquiolitis se presentó de manera precoz”, advirtió el especialista Néstor Vain, en el taller para periodistas sobre “Prematurez, bronquiolitis y virus sincicial respiratorio”.
Explicó que las estadísticas de los últimos años orientan que en el país esta epidemia comienza entre fines de mayo y la primera semana de junio. Este año, sin embargo, se inició a fines de abril “y ha ido aumentando en número de casos. Tanto es así que en estos momentos en Buenos Aires y en otros grandes centros poblados del país hay muchísimos niños internados. Incluso, hay lugares donde ya es difícil conseguir camas”.
En su presentación, resaltó que la bronquiolitis genera más de 40 mil internaciones por año en Argentina. Y si bien puede ser leve o grave en cualquier niño -incluso nacidos a término, con buen peso y que estaban previamente sanos-, el grupo más vulnerable y de mayor riesgo son los bebés, especialmente de corta edad y los prematuros.
En el 65% de los casos, la infección la genera el virus sincicial, contra el cual no hay vacuna. Sólo se dispone de una medicación, el Palivizumab (son anticuerpos monoclonales), disponible en el sistema de salud pública y cubren algunas obras sociales.
Se destacó que, aunque sea redundante, es muy importante para la salud y la vida de los niños “transmitir a la población medidas simples y sin costo, ya por todos conocidas”.
Las de mayor relevancia son alimentarlo al pecho de manera exclusiva hasta los 6 meses y, como complemento, hasta los 2 años. “El lavado de manos es crucial”, insistió. “Y nunca, pero nunca, medicarlos sin antes hablarlo con el pediatra”. Lo otro es consultar ante los primeros síntomas de tos o moco.
Por: Diana Alvarez El Tribuno
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